¿Qué tienes que no hayas recibido?
Eres un beneficiado permanente de Dios y de tus semejantes.
Entonces ,¿por qué actuas ante ellos, con indiferencia e ingratitud?
Si eres una persona de fe, le has de encomendar a Dios la solución de las necesidades.
Dios es providente contigo.
¡Comprúebalo!
Haz un inventario de todo lo bueno que disfrutas.
¡ Millones de gracias, Señor, por tus continuas bondades!
No hay comentarios:
Publicar un comentario